XLII CONCURSO INTERNACIONAL DE CUENTOS DE GUARDO
PRIMER PREMIO PROVINCIAL
AUTORES PALENTINOS
PUERTA CON PUERTA
María Jesús Lombraña Ruiz
Nunca pude soportar a Estrella. Fue verla la primera vez y el gesto se me torció, tal cual tuviera vinagre en la boca. No le quité el ojo de encima en un buen rato, en tanto me afanaba con la compra, llenas las bolsas a reventar, y a más la miraba, más bilis me salía. Tan afectada y señorita, mirando al pobre hombre de su marido por encima del hombro, él cargando y cargando con bultos y maletas y sombrereras, y ella inmóvil y quieta como una esfinge, que bien parecía que venía con su mozo, que ni una sonrisa le puso mientras él se deslomaba, ¡qué va!, si cada vez se le iba impacientando más la pose que a todas luces decía pero ¡cómo me he casado yo con este imbécil!
No había más que ver el felpudo, grande como una alfombra persa, que me tenía el mío arrinconado, doblado como un acordeón, que dónde tenía que decir Dios guarde esta casa decía Di..a..sa y yo me subía por las paredes, porque no hay derecho, que estábamos puerta con puerta y parecía que la mía era la entrada del servicio, y cada día le pisoteaba con saña el felpudo de niña rica venida a menos, y si traía sardinas, dejaba caer una y la chafaba, pá que el olor y las tripas se le quedasen bien metidos entre las lanas, ¡así vinieran los gatos más mil leches del barrio a mearle encima! ... Seguir leyendo en el libro electrónico.



